Si bien la impresión 3D es conocida por manejar geometrías complejas, la impresión de modelos altamente intrincados supera los límites de precisión, detalle y consistencia. Hoy presentamos un proyecto particularmente desafiante: un complejo cubo de Rubik.
Un desafío de alta dificultad
Este cubo de Rubik consta de 27 componentes entrelazados, cada uno de los cuales incluye:
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Texturas superficiales complejas
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Finos detalles estructurales
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Características huecas y reticulares
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Requisitos de impresión integrados
27 componentes del Cubo de Rubik
Cada componente tenía características únicas, lo que exigía una precisión constante para garantizar una rotación fluida y un ensamblaje impecable. El modelo probó el rendimiento del dispositivo de impresión en múltiples aspectos, como la calidad de la superficie, la resistencia mecánica y la precisión dimensional.
Requisitos de precisión para cada componente
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Bloque central: Se requiere una excelente resistencia mecánica y una superficie lisa y resistente al desgaste para una rotación a largo plazo.
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Bloque de acoplamiento: Se necesita alta resistencia, texturas cóncavas y convexas precisas y un ensamblaje suave.
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Bloque de esquina: Se probó la capacidad de la impresora para manejar pequeñas estructuras huecas y reticulares, así como la eliminación completa de polvo.
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Bloque de borde: Enfocado al ensamblaje integral y impresión de estructura fina, verificando durabilidad del material y robustez mecánica.
Componentes impresos en 3D del cubo de Rubik
Material y equipo de impresión
Para este proyecto, seleccionamos TPM3D Precimid1172Pro BLK (PA12), un material versátil que ofrece:
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Color estable y excelente acabado superficial.
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Resistencia al desgaste y durabilidad.
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Alta rentabilidad, con un uso de polvo nuevo de tan solo el 20 %
La impresión se realizó en la TPM3D P360, con un espesor de capa de 0.1 mm, garantizando una alta fidelidad de detalle y precisión dimensional.
El sistema de producción limpia TPM3D P360 + PPS manejó eficientemente el posprocesamiento, incluida la limpieza del polvo, la recolección de polvo y el reciclaje automático del polvo, reduciendo la mano de obra y manteniendo un entorno de producción limpio y seguro.
Posprocesamiento y resultados finales
Tras la limpieza con polvo y el arenado, los 27 componentes mostraron una precisión excepcional, superficies lisas y una holgura de montaje uniforme. Cada bloque se ensambló sin problemas, lo que permitió una rotación fluida.
Cubo de Rubik impreso en 3D con SLS antes del tratamiento de posprocesamiento
Para un acabado de aún mayor calidad, se aplicó un alisado químico con vapor, obteniendo como resultado:
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Una superficie brillante y pulida
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Suavidad de rotación mejorada
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Mayor impermeabilidad y durabilidad
Cubo de Rubik impreso en 3D con SLS tras un tratamiento de suavizado con vapor químico
El cubo de Rubik final demuestra el poder de la impresión SLS para producir modelos altamente intrincados y mecánicamente funcionales que mantienen tanto el atractivo estético como el rendimiento práctico.








